IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ENTRE MUJERES Y HOMBRES QUE FACILITEN LA PARTICIPACIÓN SOCIAL DE LAS MUJERES RURALES

SOBRE EL PROYECTO 

Desde Ademveba aseguramos nuestro compromiso con la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, así como con la prevención y erradicación de todas las formas de violencia machista

No obstante, la desigualdad de género continua manifestándose en múltiples ámbitos de la sociedad: en el acceso al empleo, en la corresponsabilidad de los cuidados, en la participación social y en la toma de decisiones. En el caso de las mujeres con discapacidad, y concretamente en entornos rurales, estas desigualdades pueden intensificarse debido a barreras estructurales, dependencia económica, aislamiento social o dificultades de acceso a recursos especializados. 


Por lo tanto, la violencia de género no es un problema individual ni privado; constituye una vulneración de los derechos fundamentales que requiere una respuesta colectiva. La sensibilización, la información rigurosa y la educación en igualdad son herramientas fundamentales para prevenirla y detectarla de forma temprana.

 

๐Ÿ“ข Durante estos meses desarrollaremos iniciativas centradas en la creación y difusión de materiales informativos y de sensibilización que refuercen el valor de la igualdad como principio fundamental de convivencia.

 

๐Ÿ“„ Desde Ademveba trabajaremos para: 

๐ŸŒฑ Sensibilizar a la ciudadanía sobre las desigualdades de género.
๐Ÿค Fomentar la participación activa de las mujeres en la vida social y comunitaria.
๐Ÿ’ฌ Crear espacios seguros de escucha y apoyo.
โœจ Promover el crecimiento personal y el empoderamiento como herramientas de autonomía y prevención.

 

๐Ÿ’œ Seguimos trabajando por una sociedad más igualitaria para todas y todos. ๐Ÿ’œ

๐ŸŒฟ Igualdad, participación y empoderamiento: compromiso con las mujeres ๐ŸŒฟ

Hablar de igualdad implica reconocer que no todas las mujeres parten del mismo punto. En el caso de las mujeres con discapacidad, especialmente en entornos rurales, pueden enfrentarse a mayores obstáculos para ejercer sus derechos en condiciones de plena autonomía. 

CAPACIDADES CUESTIONADAS

Sus decisiones son tuteladas, y sus necesidades específicas no siempre son escuchadas. Esto incrementa el riesgo de sufrir situaciones de abuso, control o violencia que permanecen invisibilizadas. 

IGUALDAD REAL 

Requiere eliminar barreras físicas, sociales y actitudinales. Supone garantizar accesibilidad, promover la autonomía personal y generar entornos donde cada mujer pueda expresar su voz con libertad y seguridad. 

EMPODERAR ES ACOMPAÑAR

Es ofrecer herramientas para que cada mujer pueda construir su propio proyecto de vida, libre de violencia y discriminación. Apostando por un modelo de intervención que sitúa a la persona en el centro, reconociendo su dignidad, sus derechos y su potencial. 

๐ŸŒSociedad igualitaria para mujeres y hombres ๐Ÿ‘ฉ‍๐Ÿฆฑ๐Ÿ‘จ

Una sociedad igualitaria para mujeres y hombres es aquella en la que todas las personas, con independencia de su sexo o género, disponen de las mismas oportunidades, derechos, responsabilidades y reconocimiento social. 

โš–๏ธ Igualdad jurídica real  y efectiva

Mismo acceso a derechos civiles, laborales, económicos y políticos. 

๐ŸŽ“ Igualdad de oportunidades 

En educación, empleo, liderazgo y toma de decisiones. 

๐Ÿ’ฌ Participación equitativa 

En los espacios públicos y privados. 

๐Ÿ’ผ Corresponsabilidad 

En los cuidados y en el ámbito doméstico, superando los roles de género tradicionales. 

๐Ÿšซ Prevención y erradicación 

De todas las formas de violencia y discriminación por razón de género. 

En el marco Internacional, la igualdad de género se reconoce como un derecho humano fundamental en instrumentos como la Organización de las Naciones Unidas y se concreta, entre otros, en el Objetivo de Desarrollo Sostenible nº 5 de la Agenda 2030. 

PERSPECTIVA DE GÉNERO, PROMOCIÓN DE IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ENTRE MUJERES Y HOMBRES, SENSIBILIZACIÓN, PREVENCIÓN Y LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO HACIA LAS MUJERES Y SUS HIJOS E HIJAS 

Desde la infancia, enséñales a las niñas lo valiosas que son

Muchas veces, incluso antes de llegar a la adolescencia, las niñas ya han absorbido mensajes —explícitos e implícitos— sobre cuál es su lugar en el mundo. Aprenden que deben ser complacientes, delicadas, discretas; que su valor está en cómo se ven y no en lo que piensan o hacen. Estas ideas, repetidas en el entorno familiar, educativo y social, refuerzan estereotipos de género que limitan su desarrollo y condicionan su autoestima. 

DESMONTAR CREENCIAS

No es sencillo cuando se han arraigado desde edades tempranas. Por eso es fundamental intervenir desde la infancia, construyendo referentes positivos y fomentando una educación basada en la igualdad de oportunidades.

RECORDEMOS, VALOREMOS Y RECONOZCAMOS 

Recordemos a las niñas que son fuertes, capaces y merecedoras del mismo respeto y reconocimiento que los niños. Valoremos su inteligencia, su creatividad, su liderazgo, su valentía, su capacidad física y emocional. Reconozcamos sus logros más allá de su apariencia. 

CÓMO NOS VE EL RESTO 

Animémoslas a expresar sus opiniones, a participar, a tomar decisiones. Transformemos el lenguaje que las limita: no son “mandonas”, son decididas; no son “demasiado sensibles”, son empáticas; no son “princesas frágiles”, son personas con criterio y fortaleza.

EXPLORAR, LIDERAR, CREAR, EQUIVOCARSE Y APRENDER

Escucharlas activamente, pedirles su opinión y validar sus emociones es una forma concreta de fortalecer su confianza.